• Destaca el papel de las madres en la sociedad
• el cambio verdadero se da dentro del hogar, destaca
Los Cabos, Baja California Sur, 1 de mayo de 2026.—Hay eventos que se sienten distintos. Este, en San José Viejo, no fue de protocolo, fue de memoria, de historia y de corazón.
Ahí, frente a mujeres que han cargado la vida entera en silencio, Milena Quiroga Romero no habló como funcionaria, habló como hija, como mamá, como alguien que entiende lo que significa sacar adelante a una familia cuando los tiempos son adversos.

El encuentro, con motivo del Día de las Madres, se convirtió en un espacio donde las palabras pesaron porque venían de lo vivido. Madres, abuelas, mujeres que no tuvieron opción más que resistir, resolver, sostener y que pocas veces son reconocidas.
Milena Quiroga las miró de frente, les habló de ese esfuerzo que no se ve, de las noches largas, de las decisiones difíciles, de todo lo que han tenido que cargar sin reflectores y en ese momento, más que un discurso, fue un reconocimiento que llegó directo.

Acompañada por Eda Palacios, Gabriela Montoya, Alondra Torres, Petra Juárez Maceda y Samir Savin, el mensaje no fue de diferencias, fue de coincidencias: poner a las mujeres al centro, no como discurso, sino como prioridad real.
Milena Quiroga habló de algo que muchas ya sienten: que por primera vez, hay políticas que voltean a verlas; que los apoyos llegan a casa; que lo que antes era invisible, hoy empieza a nombrarse. Y lo dijo con una idea clara: el cambio no está en el discurso, está en lo que pasa dentro del hogar.
“Sí se puede”, no sonó a consigna. Sonó a algo que ya se empezó a construir.
Milena Quiroga cerró con algo más profundo que cualquier promesa: la intención de seguir dignificando a las mujeres desde cualquier espacio. Porque cuando se reconoce a una madre, no se reconoce a una persona. se reconoce toda una historia.








